Exordio de SECUESTRO
Cuentos y desencuentos
Hay cuentos que se escriben desde la acción.
Otros, desde la imagen.
Y otros, desde el cuerpo.
Secuestro es un cuento que nació desde una sensación física muy específica: el instante previo a algo que está por cambiarlo todo de manera irreversible.
No el acontecimiento en sí, sino el minuto anterior, ese momento en que la respiración cambia, las manos se tensan y el silencio se vuelve insoportable.
Quise describir ESE momento.
Al principio no tenía claro qué estaba por ocurrir, solo sabía que el cuerpo lo presentía antes que la mente, así que decidí confiar en eso y escribir desde los músculos, desde la piel, desde el aroma en el aire.
A medida que avanzaba, me di cuenta de algo interesante: al omitir el contexto y narrar solo desde las sensaciones, la escena empezó a caleidoscopiarse.
Lo que podía ser cotidiano empezaba a parecer amenazante, y lo que parece peligroso, puede no serlo, y ambas lecturas lograban convivir sin anularse.
En lugar de corregir esa ambigüedad, decidí sostenerla y para ello me puse algunas reglas:
No explicar el contexto del todo.
Mantener la ambigüedad.
Dejar que las sensaciones sostuvieran la tensión.
Sostener todas las realidades posibles hasta el final.
Sembrar pistas que pudieran interpretarse de más de una manera.
Fue un ejercicio de contención, de confiar en la estructura y en que la lectora completará los vacíos.
El final
Fue el mayor desafío:
¿Cómo cerrar sin romper el hechizo?
¿Cómo permitir que todo se reordenara sin convertirlo en explicación?
La respuesta llegó un día después de un mes de espera, cuando menos lo esperaba mientras recogía el poop de una de mis perras (las vueltas de la vida jejeje).
Y entonces entendí que no tenía que elegir una sola realidad, que podía confirmarlas todas al mismo tiempo en el cierre.
El título
Vino al final, a sellar la opción más obvia pero la menos “cierta” desde mi punto de vista, y por eso se llama Secuestro
Porque a veces una palabra basta para “inclinar” la realidad y obligarnos a desconfiar de lo que creemos estar percibiendo.
No sé cómo transmitir la emoción que sentí al poner ese punto final, ni las ganas que tengo de compartir Secuestro con ustedes, pero lo dejaré descansar algunos días para compartirlo con ustedes más conscientemente.
Me encantará leer sus comentarios al respecto 🌱
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Con cariño,
Muriel 🌷
Te invito a leer:
De mi próximo libro Recetas para el Alma:
De Reflexiones sobre el oficio de escribir:
De la Meza de los Versos (escritura colaborativa):
De Décimas y Versos:



¡Me da mucha curiosidad leer ese cuento! Me gustan las historias centradas en las sensaciones físicas, me hacen conectar mucho más.
Cómo alguien que escribe muchas veces entre la ambigüedad o la simultaneidad y que incluso a veces le da miedo de no ser entendida. Entiende porque ese texto merece quizás un poco más de tiempo para gestarse y encarnarse como una nueva forma de habitar la escritura!